Las batallas más absurdas de la historia


Puede decirse que todas las guerras, y dentro de las guerras todas las batallas, son absurdas, ya que provocan muerte y destrucción sin sentido. Pero además, hay algunas batallas y guerras que, aún aceptando su existencia en la historia de la humanidad, son especialmente absurdas. Esta lista reúne algunos de los más insólitos episodios bélicos.

-La absurda auto-batalla del ron: en 1788 el ejército austriaco tomó posiciones en la planicie de Karansebes para hacer frente a las tropas otomanas; los jinetes de la Caballería compraron abundante ron a un grupo de cíngaros, y luego se negaron a compartir el alcohol con los soldados de Infantería. Esto derivó en una pelea que se convirtió en una batalla antes de la batalla, en la que murieron 9.000 miembros del ejército austriaco.

-La guerra más corta de la historia: En1896, Inglaterra y el sultanato de Zanzíbar llevaron a cabo la guerra más breve de la que se tenga registro, luego de que el nuevo sultán intentara cortar relaciones comerciales con el Reino Unido para establecerlas con Alemania; el bombardeo inglés terminó la guerra en 38 minutos.

-La guerra por el largo del pene: en 1425, Florencia y Génova firmaron la paz, estableciendo que el bando vencedor sería aquel cuyo jefe tuviera el pene más largo. El líder florentino dijo entonces que los vencedores serían los genoveses, ya que “su miembro viril posee tal longitud que llega a cubrir enormes distancias. Por eso, luego de años a cientos de millas de su hogar, a su retorno encuentran que son padres de varias criaturas”. Heridos por la ofensa, los genoveses decidieron rechazar la paz y la guerra continuó.

-La guerra del cerdo: En 1859, EE.UU y el Reino Unido se disputaban la soberanía de las islas de San Juan. Un campesino estadounidense, Lyman Cutlar, mató a un cerdo que había entrado a su sembrado. El chancho era propiedad de los ingleses, y cuando éstos le reclamaron que pagara su importe, él se negó, así que lo encerraron en un establo. 400 soldados norteamericanos llegaron a la isla a rescatar al granjero y debieron enfrentarse a una flota inglesa de 1.500 hombres.

-Cómo hacer desaparecer un puerto: el ilusionista Jasper Maskelyne fue contratado por los británicos en la II Guerra Mundial, para que el puerto de Alejandría fuera invisible de noche para la aviación alemana. Lo que hizo fue construir una réplica exacta en una bahía cercana, y hacer que por la noche se enciendan las luces en el puerto falso y se apaguen en el verdadero. Fue el truco más exitoso de su carrera.

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